Página 16 - FOLLETO FMGM III

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I Co c i n a d e c o c i n a s
otras bebidas autóctonas, reinaban los
sabores del terruño convertidos en ape-
titosas botanas.
Hay algunos restaurantes tradiciona-
les que han logrado sobrevivir a los
embates apabullantes del crecimiento
urbano a partir de la segunda mitad del
siglo xx y, en gran parte, esto se debe a
la vital costumbre del sacrosanto desa-
yuno, en cuyo nombre se resuelve toda
clase de asuntos humanos o divinos.
Desayunando se mantienen las relacio-
nes sociales entre los capitalinos y sus
visitantes y, al mismo tiempo, florece
todo un menú fantástico de caprichos
culinarios mañaneros.
A riesgo de incurrir en penosas omisio-
nes, es justo mencionar algunos hitos
emblemáticos de la vida gastronómica
de la Ciudad de México, de lugares que
han logrado sobrevivir contra viento y
marea, empezando por los mercados,
en donde desde tiempos inmemoriales
se abastece de alimento a la población.
Tlatelolco, La Merced, San Juan, Jamai-
ca, la Central de Abasto, La Viga, pero
también los tianguis ambulantes y los
mercados de barrio o de pueblos de
periferia que distribuyen los productos
frescos de cultivo local, como sucede
con Xochimilco o Milpa Alta.
Muchos lugares de nostalgia culinaria
aguantan heroicamente la irrupción
demoledora, pero no invencible, del
fast food
, de modo que, para fortuna
del chilango, siguen abiertos estableci-
COMER EN LA
CALLE ES ALGO
CONSUSTANCIAL
A LA CULTURA
POPULAR DE
LA CIUDAD